Guardiola: «El gol de Llorente fue con la mano»

El entrenador del Manchester City cree que el tanto que dio el pase a Totteham debió ser anulado, mientras el delantero español admite que «estaba cagado» mientras el VAR revisaba la jugada

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Nunca había vivido tal sofoco: cualquiera podía verlo. Pep Guardiola celebró el quinto gol del Manchester City con un abrigo de lana gorda y, pocos minutos después, cuando se consumó el desastre, la anulación de ese tanto por parte del VAR y la eliminación de su equipo en cuartos de la Champions, se lo tuvo que quitar. Al vestuario ya se marchó con el chaquetón en la mano. Antes había entrado el campo para levantar a sus jugadores, pero era evidente que a él también le faltaba el ánimo: se lo había dejado en los festejos por la banda cancelados por el videoarbitraje. Recordó Guardiola en sus saltos al Guardiola del Barcelona, aquel que enloqueció con el gol de Andrés Iniesta en Stamford Bridge, pero pronto se desvaneció ese recuerdo. En Champions, el técnico español es otro desde que abandonó el Camp Nou: si en cuatro temporadas en el banquillo azulgrana ganó dos títulos, desde que se marchó lleva seis años sin disputar una final.

«Nosotros marcamos y el VAR hizo el resto. Nuestro gol fue en fuera de juego y, aunque sea cruel es, es así. Pero el gol de Llorente [el tercero del Tottenham] fue con la mano. Quizá el árbitro no vio la imagen adecuada, cuando lo vea desde otro ángulo verá que fue con la mano», comentó Guardiola en su primera intervención, justo al acabar el encuentro, antes de hacer un pequeño análisis de lo ocurrido: «La primera parte del partido no fue normal. En la segunda creamos muchas oportunidades. Ellos son un equipo muy fuerte y por desgracia nosotros no estaremos en semifinales. Todavía nos quedan muchos partidos de Premier y la final de la FA Cup. Ahora es duro pensarlo, pero todavía podemos pelear por la Premier».

LLORENTE: «YO ESTABA CAGADO»

Sus rivales, de hecho, le dieron la razón en la queja sobre el VAR. El propio protagonista de una de las acciones, Fernando Llorente, comentó en la Cope: «Yo estaba cagado, pensaba que me lo anulaba, sabía que le había dado con la mano aunque la tenía pegada al cuerpo. Y en el tanto de Sterling… yo miraba a mis compañeros, que ya estaban tirados en el suelo, y de repente vemos que es fuera de juego. Ha sido de película». «Creo que el destino me la tenía guardada porque perdí la final de 2015 ante el Barcelona y me merecía una segunda oportunidad», apuntaba el delantero español, eufórico, todo lo contrario que su compatriota técnico.

Para Guardiola, ahora otra vez queda en duda su proyecto en Manchester. En la previa de los cuartos, afirmaba que no le contrataron para ganar la Champions, pero quedarse fuera de semifinales en sus tres primeros años en el club seguro que no era lo esperado por el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyancuando lo contrató. En su primera temporada lo eliminó el Mónaco en octavos de final, el año pasado lo apeó el Liverpool en cuartos y esta vez su verdugo volvió a ser un equipo inglés. Todo pese a la mayor inversión del fútbol mundial. Desde que Guardiola llegó al banquillo citizen, la entidad ha invertido unos 600 millones en fichajes, la mayoría concentrados en las dos primeras temporadas. Jugadores como Stones, Leroy Sané, Laporte, Mendy, Walker, Bernando Silva y, este año, Mahrez obligaron a desembolsos de 50 millones o más y los resultados no han llegado.

Es lo contrario de lo que le ocurrió al Tottenham. Por la construcción de su nuevo estadio, que le costó unos 800 millones, el club decidió no fichar absolutamente a nadie -y sólo vendió a Mousa Dembélé a un club chino- y la decisión no pudo ser más acertada. Por segunda vez en su historia el equipo londinense alcanza las semifinales de la Champions: la primera fue en la temporada 1961-1962 cuando el Benfica de Eusébio lo eliminó antes de vencer al Real Madrid en la final de Ámsterdam. El año anterior, el Tottenham había celebrado su segunda y por el momento última Premier.